jueves, 11 de marzo de 2010

Castlevania: Circle of the moon

No he podido escribir nada últimamente ya que he tenido problemas de todo tipo, pero eso no quiere decir que no haya estado pendiente del blog. Y es que ahora que leído muchas de las entradas y de ver la forma en que se ha desarrollado. Me puse a pensar (si es que a lo que yo hago se le puede llamar “pensar”) y decidí que sería mejor iniciar mi participación en el blog de una manera un poco más “amigable”. Ahora que sé que “The Guy” no es ningún incompetente para expresarse mediante el uso de la escritura, podré cambiar  mi plan original de dedicarme enteramente a los artículos de opinión y me tomaré la libertad de escribir sobre otros tópicos (principalmente análisis de juegos buenos y malos por igual).

De modo que además de hablar de los juegos que detesto, de vez en cuando voy a escribir sobre juegos que SÍ me gustan. Voy a trata de evitar los juegos más obvios (ese es el trabajo de “The Guy”) y me concentraré en aquellos que creo que son ignorados o han sido olvidados por la comunidad de videojugadores. De modo que para comenzar he tomado un viejo artículo que publiqué hace algún tiempo en un foro (así es, no tengo ideas muy “originales” por el momento), obviamente lo he alargado, arreglado y corregido lo suficiente como para que no pueda reconocerlo ni su madre.

Al principio planeaba publicar el artículo completo, pero cuando terminé de escribirlo, noté que era demasiado largo (más de 8 páginas). Me imagino que si lo publico así, se aburrirán a la mitad, y no terminarán de leerlo. Por tal motivo lo dividiré en 3 partes (siendo esta la primera) que serán subidas en los próximos días.

Bueno, basta de palabrería y vayamos al grano.


Castlevania, Castlevania, CASTLEVANIA; si esa palabra no te suena, quiere decir que no eres un videojugador de verdad o que probablemente llegaste a este blog buscando porno. No conozco a ningún videojugador serio que no haya terminado por lo menos un título de esta extensa franquicia. Y es que no por nada lleva vigente más de 20 años, con apariciones en casi todas las consolas creadas por la puta raza humana.

En mi posición de “fan” quisiera poder asegurar que todos los juegos que tienen en el título la palabra Castlevania son buenos, pero esos me rebajaría al nivel de un “fanboy”, así que seré franco. En lo personal, creo que no muchos de sus títulos son buenos, pero los pocos que valen la pena, de VERDAD que son buenos. Basta con mirar los increíbles Super Castlevania IV (Super Nintendo), Castlevania III: Dracula’s Curse (NES), o el Symphony of the nigth (PSX).

Pero esta vez no hablaré de estos juegos, en esta ocasión analizaré los títulos con los que me “inicié” en la saga, y que me ayudaron a convertirme en el perdedor videojugador que soy hoy en día. Estoy hablando de la trilogía que apareció para Game Boy Advance, representada por los títulos:  Circle of the Moon, Harmony of Dissonance y Aria of Sorrow.

La razón por la que quiero aprovechar esta ocasión para hablar de ellos, es para que ustedes, nuestros escasos lectores, los conozcan y de ser posible prueben alguno de ellos. Estoy cansado de ver como todo mundo se emociona con juegos que son copias casi idénticas de sus precuelas, que no aportan ningún elemento realmente nuevo, tanto en gráficos, jugabilidad o experiencia de juego. Así que les dejo estas recomendaciones para que varíen un poco su acostumbrado catálogo de juegos clónicos y prueben algo de verdad “original”.



Castlevania: Circle of the Moon (2001)


Este Castlevania, tuvo el privilegio de ser un juego de lanzamiento del Game Boy Advance, también fue el primero en “integrar” el tan conocido “gameplay” del Castlevania: Symphony of the Night (estilo de juego que es conocido entre los “gaymers” como metroidvania) es decir, un sistema de niveles poco lineal e intrincado, con énfasis en la exploración y la búsqueda de objetos o habilidades que nos permitan entrar a áreas a las que antes no teníamos acceso. Pero con el gran extra de implementar un estilo muy similar al que caracterizó a la saga en sus primeros títulos, desde el estilo de gráficos, el balance en la dificultad y (hasta cierto punto) su simplicidad.


Los desarrolladores de esta cosa (un equipo desconocido de Konami llamado KCEK) se merecen una gran ovación, ya que no se limitaron a hacer lo mismo que hacen todas las grandes compañías al momento de hacer sus secuelas. Estoy seguro que si alguna otra compañía (digamos CAPCOM) hubiera sido el responsable de su desarrollo, probablemente simplemente hubieran optado por hacer un “port” del Sotn al GBA. Le habrían agregado algunos elementos y detalles en los gráficos, cambiado al protagonista y cosas de ese tipo. Luego lo hubiesen anunciado con bombo y platillo como un juego totalmente revolucionario. Estoy seguro que algo así hubiese bastado para que todos los idiotas seguidores de la saga (entre los que me incluyo) fueran a comprarlo.

Pero este no fue el caso, si bien se tomaron muchos de los elementos característicos del Sotn, como el estilo de exploración y los elementos RPG, se las ingeniaron para que el juego generará la sensación de reto y simplicidad de los primeros títulos de la saga. Sé que puede sonar un poco extraño, pero les aseguró que no encuentro una mejor de describir este “experimento” (y lo llamo así debido a que esta fórmula no ha vuelto a ser usada).

El juego contaba con unos gráficos sumamente obscuros, que si bien podían resultar algo simples y poco detallados, ayudaban a recrear un ambiente muy parecido al visto en títulos como Super Castlevania IV y Castlevania III. Por desgracia ese elemento fue uno de los que más se le criticó. Los gráficos resultaron ser tan obscuros, que hacía obligatorio estar un ambiente con mucha luz al momento de jugar, ya que de lo contrario era casi imposible distinguir cualquier cosa en la pantalla.

Aparte de ese molesto detalle, no creo que se le pueda reprochar otra cosa a los gráficos; Cotm luce genial, desde los detalles de los niveles, hasta la animación de los personajes. Algo se debe resaltar, es que el diseño de los enemigos es muy distinto del que hasta ese entonces se había usado en la saga. No presenta el típico “copypasta” de enemigos de juegos anteriores. Los diseñadores juego se tomaron la molestia de hacer sprites completamente originales, aunque pareciera que a la mitad del desarrollo se les acabaron las ideas (o el espacio en el cartucho), ya que se empiezan a ver los mismos enemigos de etapas anteriores, sólo que de distinto color.

Quizá el aspecto que más caracterizó al Cotm fue su sistema de magia, que se desarrollaba por medio de cartas que obtenías al azar de ciertos enemigos, estas cartas estaban dividas en 2 tipos: de acción y de atributos. El primero determinaba el tipo de efecto que iba a aplicarse, ya fuese añadiendo algún efecto al látigo, mejorando tus atributos, creando nuevas armas, etc. Mientras que el segundo tipo representaba el elemento que sería aplicado a la carta de acción. Es decir, cuando le agregaba el atributo de fuego a la carta de acción del látigo, se creaba un látigo de fuego, bastante obvio en este caso, pero considerando que había 10 cartas de acción y 10 de atributos, se abría una gran gama de posibilidades.

Pero no todo era tan genial, este sistema contaba con un gran defecto: era muy tedioso, y poco dinámico, si querías cambiar de combinación debías pausar el juego, irte al submenú de las cartas y elegir aquél que querías usar, y luego de volver al juego, activar la combinación que acabas de seleccionar. Como verás, no era para nada práctico, y era aún peor cuando querías hacer un cambio de combinación en situaciones comprometidas.

Otra de las cualidades que hicieron a este juego genial fue su dificultad, conforme avanzabas, notabas como se iba elevando poco a poco. Pasar los últimos niveles requería que desarrollaras cierta estrategia. No sólo se trataba de llegar, repartir golpes por todo el lugar y pasar a la siguiente habitación. De hecho intentar pasar el juego por primera vez sólo con tu látigo y las armas secundarias era una misión suicida. Si lo que pretendías era durar más de 5 minutos sin ver la pantalla de “Game Over” era indispensable que aprendieras a usar las cartas que hubieses reunido durante el juego. Afortunadamente, sin importar que tu arsenal fuera muy limitado, siempre había un par de combinaciones que, usadas de manera inteligente, te permitían salir avante.

La historia no era nada del otro mundo, ya saben, villano en turno quiere revivir a Drácula, así que un viejo cazador de vampiros que acabó con él tiempo atrás, Morris Baldwin y sus dos discípulos, Nathan Graves y  Hugh Baldwin (hijo de Morris), llegan al castillo para intentar evitar que esto pase, pero llegan demasiado tarde, Drácula revive y literalmente manda a los 2 cazavampiros más jóvenes por un hoyo, luego de sobrevivir a la caída, Hugh sale en busca de su padre, y deja solo a Nathan, allí es cuando tomas el control de él... y bueno, lo demás no es nada que no se haya visto antes.

Pero el juego no se acababa al matar a Drácula, ya que luego de terminarlo por primera vez se abrían algunos modos “adicionales” que se concentraban en aspectos específicos del juego. Por ejemplo, el primero de estos modos era el llamado magician y como su nombre lo indica, ahora el estilo de juego estaba basado completamente en la magia, iniciabas con todas las cartas desde el principio, además de que recibías una enorme cantidad de magia para gastar a placer, pero a cambio de ello, tus atributos restantes, como hp, fuerza y defensa, se reducían de manera absurda, ahora podías morir tras recibir algunos pocos golpes. De modo que ahora debías de dominar por completo los efectos de las cartas, y desarrollar estrategias para cualquier situación que te pudieses encontrar a lo largo del juego. Al igual que este modo se concentraba en un solo aspecto  del gameplay, los demás lo hacían en los propios: la fuerza física, las armas secundarias y la suerte.

Como último detalle, creo que es importante resaltar el excelente soundtrack que tiene, (aunque es una pena que se escuche un poco apagado y con algo de ruido, pero supongo que se debe a las limitaciones de software). La selección no pudo haber sido más apropiada. La mayoría de los temas que se escuchan a lo largo de todo el juego son reediciones de temas clásicos de la saga, desde algunos temas del Castlevania Original, hasta de títulos hasta en ese entonces más “modernos” (como es el Castlevania: Rondo of Blood). Además de que sus composiciones originales, aunque son escasas, son bastante buenas. 


  
El primer tema original del juego, además de ser el tema representativo de Hugh

 
Junto con un clásico de clásicos de la saga 

Capturas: 

Escenarios como estos recuerdan a los Castlevania de antaño

Se mantienen algunos de los elementos RPG del Sotn, como el tener  "Status" y poder subir de nivel



Como ejemplo, se puede ver que necesito una habilidad que me permita romper esa piedra para pasar al otro lado de la habitación 


    Muchos de los enemigos del juego pueden drenar todo tu hp con unos cuantos golpes


Algunas de las batallas con los jefes son simplemente memorables



Las cartas te permiten crear efectos tan simples como darle poderes elementales al látigo


Hasta el poder de hacer devastadoras invocaciones


 Detalles como este se empiezan a notar a las pocas horas de juego


Bueno, Eso es todo por ahora, fue un dolor de cabeza poder terminar este artículo (imaginen, se supone que debí haberlo subido hace 4 días). Así que espero que les haya gustado. En la próxima parte hablaré del segundo título de Castlevania que salió para GBA: Harmony of Dissonance.